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Andar siempre contra el reloj

Andar siempre contra el reloj

Clásico que te quedaste lidiando contra tus reflexiones en la ducha matinal, clásico que te toma 10 minutos colocarte cada calcetín en la mañana o clásico también que te quedas pegado viendo las noticias en la tele AM.

Son estos los motivos que siempre provocan que lleguemos ultra tarde a nuestras responsabilidades. Atrasos que siempre serán justificados con una mentira blanca improvisada.

Para esas mañanas en las que el tiempo corra más rápido, no olvides tener a mano unas Selz para despertar la neurona y despabilar de una vez por todas… ¡Te lo agradecerán!