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Te quedas dormido en todas partes

Te quedas dormido en todas partes

A puros bostezos. La jornada se hace larga si nos despertamos con el canto de los gallos (o la canción que terminaremos por odiar en la alarma) y luego del primer bloque ya estamos en modo zombie Zidane, pegando cabezazos.

Su tazón de café bien azucarado, unas sopaipas con ají tempranito, o unas picantitas Selz Cacho e’ Cabra para comenzar el día con algo más o menos fuerte. Son algunas de las invenciones que la tradición chilensis ha desarrollado con el correr de los años para sobrevivir al sueño matutino.

Pero a pesar de las soluciones que existan, nunca dejaremos de ver, o ser protagonistas, de cabezazos mientras vamos en la micro… o de pasadas de largo al llegar a nuestro paradero de destino.